Día Internacional para la Reducción de Desastres 2016

Bajo el lema: “Vivir para contarlo”, la campaña de este año busca reducir la mortalidad frente a desastres.
Coincidiendo con este día la UNISDR en colaboración con el Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (CRED) publica un estudio que analiza la mortalidad en  desastres frente a los niveles de pobreza.

La celebración del Día Internacional para la Reducción de Desastres – #DIRD inició en 1989. Ese año, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó su celebración, al considerar que el #DIRD representa una forma de promover una cultura global sobre la reducción del riesgo de desastres, lo que incluye su prevención, mitigación y preparación.dia-internacional-2016

Originalmente, el #DIRD se celebraba el segundo miércoles de octubre, pero en el 2009 la Asamblea General decidió establecer el 13 de octubre de cada año como la fecha  en que se celebra el Día Internacional para la Reducción de Desastres – #DIRD.

Este año 2016, el Día Internacional para la Reducción de Desastres (DIRD) a celebrarse hoy 13 de octubre busca Ofrecer una plataforma promotora para que todos los gobiernos nacionales y locales, las entidades dedicadas a la gestión de desastres, las agencias de la ONU, las sociedades nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, los grupos de la sociedad civil, las instituciones empresariales, comerciales, académicas y científicas, y otros grupos interesados muestren su apoyo a la aplicación del Marco de Sendai y destaquen los logros y los retos para hacerlo, centrándose especialmente en medidas de salvamento durante 2016.

La campaña de 2016 busca crear un nuevo grado de sensibilización en torno a las acciones a emprender para reducir la mortalidad en todo el mundo.

La UNISDR desea aprovechar la oportunidad que representa el 13 de octubre para destacar lo que se está haciendo para aplicar el Marco de Sendai, a fin de reducir la mortalidad y mejorar los resultados de salud relativos a los desastres, bien fuere mejorando la forma en que las personas se están informando más acerca del riesgo, y cómo se está haciendo; o como se pudiera estar siendo más inclusivo(a) en el alcance de las alertas tempranas.

Se podrá seguir y colaborar con la campaña a través de redes sociales, y más concretamente en Twitter con el hashtag #DIRD2016 y el mensaje:

VIVIR PARA CONTARLO… Salvar una vida es el mayor beneficio de la reducción del riesgo de
desastres #cámbiateasendai el 13 de octubre #DIRD2016

Informe CRED.

Con motivo del #DIRD2016, la UNISDR en colaboración con el Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres (CRED), con sede en Lovaina, Bélgica,  ha publicado el informe “Poverty & Death: Disaster Mortality 1996-2015″, con el propósito de examinar las tendencias de la mortalidad en desastres naturales.

En su prólogo D. Robert Glasser, Director de la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción de Desastres y el Dr. Debarati Guha-Sapir, del Centro para la Investigación de la Epidemiología de Desastres, del Instituto de Salud y Sociedad de la Universidad Católica de Louvain (UCL), Bélgica indican como “el desarrollo sostenible es un asunto de vida o muerte. Esta es la única conclusión que puede ser razonablemente extraída de cualquier examen de tendencias de mortalidad de grandes desastres durante los últimos veinte años”.

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Los veinte desastres más mortíferos de los últimos veinte años. Fuente: Informe Poverty & Death: Disaster Mortality 1996-2015. UNISDR/CRED

Las estadísticas reflejadas en el documento dejan patente que una abrumadora mayoría de las muertes producidas por desastres naturales durante el periodo analizado en el informe (1996-2015) sucedieron en países pobres. Las naciones más pobres están pagando el precio más alto en términos de muertos por desastres y por cada 100.000 habitantes.

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Muertes según tipo de desastres. Fuente: Informe Poverty & Death: Disaster Mortality 1996-2015. UNISDR/CRED

El informe CRED revela como el alto número de muertes por terremotos, incluídos tsunamis, durante los últimos veinte años es una tendencia profundamente preocupante dado el ritmo de construcción por todo el mundo en muchas zonas con actividad sísmica. Esto subraya la necesidad de promover la incorporación de asesoramiento en materia de riesgos en caso de desastre durante el desarrollo e implementación de políticas de uso de suelo, incluyendo planes urbanísticos, códigos de edificación e invirtiendo en infraestructuras resistentes a terremotos, especialmente viviendas, escuelas, centros sanitarios y lugares de trabajo. El sector privado, y en especial el de la construcción deberán ser aliados en este esfuerzo.

La contínua pérdida de vidas en paises de rentas altas subraya como incluso en la ausencia de un megadesastre (un único evento que causa la muerte de más de 100.000 personas, según acota el documento) los países contínuan siendo vulnerables a nuevos escenarios emergentes de riesgo como evidenció lo sucedido en Japón en 2011 (desastre nuclear, terremoto y tsunami), también el huracán Katrina en Nueva Orleans en 2005 y las olas de calor durante el 2003 en Europa. El análisis concluye como las políticas y prácticas frente al riesgo en caso de catástrofes deberían basarse en una comprensión del riesgo de desastre en todas sus dimensiones, y que tales datos deberían tenerse en cuenta en las decisiones de inversión tanto del sector público como privado.

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Para más información:

Resolución aprobada por la Asamblea General el 3 de junio de 2015 69/283. Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo
de Desastres 2015-2030

Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres
(CRED). Informe “Poverty & Death: Disaster Mortality 1996-2015”.